La misión de este servcio es asesorar y ayudar a promover los recursos internos y externos de la familia y del niño para restablecer su salud mental infantojuvenil. Los objetivos prioritarios son:

  • Atender al menor y al adulto responsable de éste que ha sido asignado al programa de salud mental infantojuvenil.

  • Recoger la información necesaria para una favorable intervención.

  • Favorecer que los menores y sus familias manifiesten sus dificultades de salud mental infantojuvenil.

  • Garantizar la coherencia entre la estrategia terapéutica y las necesidades expuestas.

  

Aquellas personas que disponen de tarjeta sanitaria, siendo derivadas por su pediatra; son atendidas en este programa que desde el año 1991 mantiene un Convenio de colaboración con la Consellería de Sanidade para desarrollar el  Programa de Atención á Saúde Mental Infanto-Xuvenil en el Área de Saúde de Ferrol. Por razón de este Convenio de carácter anual, la Asociación  Aspaneps se compromete  a atender toda la demanda que se genere en ese período,  en la población infantil entre 0 e 16 años, respetando los principios de universalidad y gratuidad.

Para aquellas personas que no dispongan de la tarjeta sanitaria o quieran acudir de manera privada, la Asociación cuenta con unas cuotas que permiten acudir al servicio. En ambos casos la asistencia incluye:

      • Asistencia directa que incluye: primeras consultas, evaluación diagnóstica, psicoterapias, revisiones y seguimientos, rehabilitación y reinserción. 
      • Asistencia indirecta que incluye prevención a través de programas sanitarios realizados conjuntamente con el Servicio Galego de Saúde y la Consellería de Sanidade. 
      • Apoyo y asesoramiento a instituciones relacionadas con el menor e instituciones escolares.
      • Información y derivación a la red asistencial en aquellos casos que así lo precisen.

Los niños y niñas atendidos en este Programa son derivados al mismo por su Médico/a Pediatra. Los problemas más comunes atendidos en este Programa son: Alteraciones de conducta. Problemas afectivos y del estado de ánimo. Miedos. Dificultades con el control de esfínteres. Alteraciones del sueño y de la alimentación. Alteraciones del desarrollo motor, cognitivo, social y/o del lenguaje. Dificultades relacionadas con el aprendizaje. Ansiedad y malestar corporal sin base orgánica.